miércoles, 9 de mayo de 2018

La Boheme Producción Celebrarte Producciones - Auditorio AMIA

La Boheme
Producción de Celebrarte Producciones

Auditorio AMIA, Buenos Aires
7 de Mayo del 2018

ESCRIBEN:
ALEJO ALVAREZ CASTILLO y FLORENCIA IBAÑEZ



No nos da el mismo placer arrancar una crítica yendo al objetivo directo (En este caso, la producción de La Boheme en Auditorio AMIA), sentimos que es más gustoso hablar un poco de la historia de la ópera y/o de su compositor. Por lo tanto… Giacomo Puccini, nacido en Italia a mediados del Siglo XIX, es considerado uno de los más grandes baluartes de la Ópera. Compuso doce óperas (entre ellas, el tríptico del cual hablamos la crítica pasada –Suor Angelica-), y de las doce, 3 figuran en la Lista de las 10 más representadas de la historia (Tosca, Madame Butterfly y, no casualidad, La Boheme).

La trama de La Boheme ya es ganadora, un departamento donde viven amigos e introvertidos artistas (el pintor, el músico, el filósofo y el poeta), donde un muchacho pobre conoce y se enamora perdidamente de otra muchacha pobre. Desencuentros, una enfermedad y el final trágico. 

La historia (basada en la novela Scenes de la vie de bohéme de Henry Murger) y el Libreto (Luigi Illica y Giuseppe Giacosa) son de por si maravillosos y triunfantes. Pero la música, compuesta por nuestro ya presentado G. Puccini, lleva esta obra por otro camino, más sublime y majestuoso al cual quizá nadie logró transitar.



El lunes 7 de Mayo concurrimos al Auditorio AMIA a ver nuestra Ópera del día. Como siempre custodiado y organizado fieramente por parte de la seguridad del establecimiento. Dentro del auditorio fuimos distraídos por dos cuadrados luminosos con las insignias “Auditorio AMIA”, uno a cada lado del escenario, los cuales no fueron apagados durante la función.

Dejando de lado las ocurrencias sobre la administración del ingreso al establecimiento, nos complació ver la cantidad de personas que colmaron la sala y siguen prestando sus sentidos al Arte más puro.

La acústica del Auditorio no está preparada para encuentros con la Ópera o con la mayoría de las propuestas acústicas de nuestra música. El sonido no se trasladaba, la sala succionaba cualquier reverberación, esto es demasiado peligroso para el instrumento de los interpretes (más aún, cantantes) ya que la sala no devolvía material sonoro alguno, “más seca que el Sahara”.

Los actos tuvieron los componentes escénicos justos, destacamos el cartel del “MOMUS” del café del Atto secondo. Muy bien utilizado y preparado el espacio reducido del Auditorio, detalles pintorescos y en la medida correcta permitieron la movilidad sin dejar vacío el escenario. Gustavo Córdova y Javier Parada se encargaron de la Realización Escenográfica y Zacarías Gianni del Diseño del mismo, bravo.



La Dirección y reducción a piano estuvieron a cargo del Maestro Fernando Britos. Remarcable perfomance del joven pianista, aún sin una orquesta pudimos disfrutar de los matices y en particular, de los diferentes colores armónicos que caracterizan a cada situación escénica de la Ópera.


La amable y sensible Mimi fue personificada por la Soprano Laura Chisari. Una de las solistas que no fue aplacada por la acústica de la sala, mucha proyección y caudal de voz hicieron disfrutar su tinte oscuro de voz. Un imperfecto vibrato y una respiración sonora no nos permitieron apreciar su voz.





Marcello y Musetta (Leandro Sosa y Paula Alba) tuvieron encuentros colmados de gracia y comicidad, una actuación impecable de parte de ambos. 





Por su parte el barítono, con su elegante porte y voz, llenó de calidez y glamour el auditorio, impecable interpretación. 






Por el otro, vimos una Musetta que dejaba un hilo de sensualidad y glamour por donde caminaba, una delicadeza para con el Aria Quando men vo.



Rodolfo (Ignacio Bellini), tuvo una increíble conexión amorosa con Mimi desde el primer momento. No tuvo problemas con la dificultad de la línea de un personaje realmente difícil, y se atrevió al Do5 de Che gélida manina.



Gyldenfeldt se caracterizó por utilizar la voz cantada con total finalidad de personificar su Schaunard, supo hacer propio al músico galán y mostrar la picardía de la juventud bohemia que prima en la obra 



Edgardo Zecca en esta oportunidad tuvo otro encuentro con Colline, nuestro apreciado Bajo filósofo. Con una carrera construida y mucha experiencia le propició a la producción un carácter firme y vigoroso. Tuvo desencuentros con el libreto y con la colocación de su voz.






Por su parte, Ricardo Padula interpretó a Benoit y Alcindoro. Pura comicidad y actuación. Aunque nos pareció más logrado el papel de Benoit, resultó atractiva la reutilización de un solista para esos dos roles, los cuáles son curiosamente muy similares. 
No nos gustaría terminar sin nombrar la excelente participación del Cameriero: Adrián Parada y de los dos Bambini: Lucía Córdova y Kenai Parada.


Bien logrado espectáculo, digno de ver y recomendar.

Su próxima función será el 23 de Junio en el Teatro Taller del Ángel.
¡A no perder la oportunidad!

Ficha técnico-artística:


ELENCO
Rodolfo; Ignacio Bellini
Mimí; Laura Chisari
Marcello; Leandro Sosa
Musetta; Paula Alba
Colline; Edgardo Zecca
Schaunard; Fernando De Gyldenfeldt
Benoit - Alcindoro; Ricardo Padula
Cameriero; Adrián Parada
Bambini; Lucía Córdova - Kenai Parada

Piano y Dirección Músical: Fernando Britos

EQUIPO TÉCNICO
Diseño Escenográfico; Zacarías Gianni
Realización Escenográfica; Gustavo Córdova y Javier Parada
Maquillaje; Miguel Saldaña
Subtítulos; Ayrton Guerra - Laura Chisari
Auspicia; Celebrarte Producciones
Ph: Pablo Córdova

AUDITORIO AMIA
Pasteur 633
Telefóno: 4959-8800
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

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