jueves, 22 de agosto de 2019

Muerte accidental de un anarquista


Por segundo año en escena una de las grandes obras de Dario Fo





Escribe:
Héctor Alvarez Castillo

Con la dirección general a cargo de Leonardo Prestia, por segundo año consecutivo se puede ver en escena uno de los clásicos de Dario Fo en versión de Alfredo Zemma. Esta puesta se transforma en una casi obligación para aquellos que admiran a uno de los esenciales dramaturgos contemporáneos, y esto dicho en más de un sentido.


Fo en la génesis de este texto reúne distintas historias, por un lado, trae a su presente un hecho ocurrido en USA, en 1921, y gracias a ese ingrediente reanima sucesos de su Italia del sesenta. Esto, sumado a las virtudes de la pieza, repercutió favorablemente desde su estreno transformando a Morte accidentale di un anarchico en un éxito.




En el Teatro El ojo, la sala que en Balvanera hace años tiene Luis Agustoni, somos espectadores de cómo se respeta el espíritu de la obra y el juego constante en escena que era capaz de crear este soberbio artista que causas misteriosas -no me vienen a la mente estos calificaciones- hacen que sus obras no circulen ni siquiera desde la edición como corresponde.

Los actores que forman este grupo ponen el cuerpo -y esto es literal- como lo solicita la acción, junto a su talento y profesionalismo.

La escenografía, desde lo mínimo, recrea el ámbito de una comisaría. Una oportunidad para ver teatro clásico y de nuestros días.





Sinopsis de Prensa:

Se basa realmente en la misteriosa muerte de un ferrocarrilero llamado Pinelli. El día 12 de diciembre de 1969, en las ciudades de Roma y Milán una serie de atentados dinamiteros, orquestados por grupos de ultraderecha, desatan una ola de detenciones y criminalización de todo movimiento de izquierda. Tres días más tarde el anarquista Pinelli es "suicidado" desde una ventana del cuarto piso de la Jefatura de la policía de Milán. Fo utiliza este incidente para hacer un retrato muy preciso de los riesgos y consecuencias del mal llamado "estado fuerte", del gobierno de los intransigentes, de los criminales, de la militarización de las calles. Y nos advierte acerca de los peligros que se avecinan cuando los gobiernos, en aras de una supuesta erradicación de la inseguridad, utilizan sus fuerzas policíacas para reprimir, hacer callar y asesinar a los ciudadanos. La acción comienza en una comisaría de Milán.


Ficha técnico artística:



TEATRO EL OJO
Tte. Gral. Juan Domingo Perón 2115
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 4953-1181

Web: 
http://www.luisagustoni.blogspot.com
Entrada: $ 350,00 - Sábado - 22:30 hs.



miércoles, 21 de agosto de 2019

MEMORIAS DE LA GUERRA GUASÚ


Estreno en el Centro Cultural Padre Mugica del espectáculo:




Memorias de la Guerra Guasú, basado en el
Cantar Épico y Elegíaco de Héctor ALVAREZ CASTILLO



Drama Lírico Coreográfico
Idea Original y Puesta en Escena EDUARDO ARGUIBEL
Música Original, Arreglos y Dirección JUAN PABLO GRECO
Coreografía VÍCTOR GIUSTO / LUCÍA CONDE
Proyecciones e Iluminación RODRIGO PARISE
Escenografía, Diseño y Realización ANA CAPUTO / DALIA HENDLER
Imágenes CÁNDIDO LÓPEZ

ELENCO:
Actores
CRISTINA MORENO / FERNANDO GONZÁLEZ OUBIÑA

Bailarines
LUCÍA CONDE / PAULA PERALTA PIONTTI / JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ / CHRISTIAN DÍAZ

Músicos
JUAN PABLO GRECO / MARIO CASTELLI / MARCOS GONZÁLEZ / MIGUEL ÁNGEL FIGUEROA

Producción Ejecutiva HUGO FERREIRA OLASO



miércoles, 24 de julio de 2019

24 de Septiembre, casi casi primavera


Una comedia musical para aprender a reírse de sí mismo


Escribe: Héctor Alvarez Castillo


Caro Setton se luce en el Teatro de la Comedia en su interpretación de un monólogo bien construido en base a canciones y texto. Tras la invitación al estreno de 24 de Septiembre, casi casi primavera, solo nos queda recomendar el espectáculo para las próximas noches de los jueves en Buenos Aires. En esa conjunción de canciones y plena actuación, la ironía se reúne con la comicidad, y esta actriz y cantante, con chispas de clown, nos relata en 60 minutos su vida, sin que la vitalidad que le imprime a la obra nos permita la menor distracción.

La ironía y el gesto risueño comienzan en la propia visión sobre sí misma que el personaje nos presenta desde su llegada tarde a escena. Reírse de sí misma al tiempo que se retrata nuestra sociedad, la incomunicación, las relaciones afectivas, la soledad, es lo que realiza Caro Setton alejada de cualquier propaganda oportunista. Y si las convoca, lo hace mofándose de lo políticamente correcto sin tener por eso que levantar el tono de voz, solo cantando, actuando, disfrutando de lo que aprendió tan bien a hacer en años de formación humana y artística.

Esta comedia musical está dirigida por Silvia Kanter, sobre la dramaturgia de ella junto a Caro Setton. A ambas les debemos 24 de Septiembre, casi casi primavera.


Sinopsis de Prensa:

Nueva comedia musical, inspirada en la vida de su protagonista, donde con ternura e ironía, ingresamos al mundo íntimo de una mujer que comparte con el público sus luces y sus sombras.

Dramaturgia: Caro Setton y Silvia Kanter; Letra y Música: Caro Setton (Canción “Diálogo Interno”, en co/autoría con Juani Spolidoro) Dirección: Silvia Kanter / Intérprete: Caro Setton /Funciones: Jueves, 21.00hs. / Sala: Teatro La Comedia, Rodríguez Peña 1062 / Entrada: $400.- (www.plateanet.com y boletería)

24 de septiembre, casi casi primavera es la historia de una mujer independiente, curiosa, insegura, idealista y adorable, quien, con el deseo de compartir su universo, despliega un juego de reflexión aguda, plena de humor e ironía respecto de los diferentes desafíos existenciales del universo femenino. A través de diferentes monólogos y un puñado de canciones que recorren diversos géneros (tango, cumbia y balada, entre otros), se recorrerán temáticas tales como: la ansiedad y el agotamiento, el deseo de vincularse y el aislamiento, la auto exigencia, la tecnología y lo humano, entre otras.

El repertorio musical del espectáculo está compuesto por las siguientes canciones: La Impuntualidad”; “Tomate un té”; “El morocho del kiosco”; “Diálogo interno”; “Canción para Margarita”; “Amo a mi terapeuta”; “La milanesa”; “La sublimación” y “Una canción genial”.

“Las canciones surgen de mi cotidiano, sobre el aprendizaje que me va dejando la vida. Este espectáculo nació luego de entrelazarlas muy artesanalmente, sumergiéndonos en lo lúdico, en el humor de cada anécdota. Me siento agradecida por todo el proceso y la materialización artística de mi más íntima mirada sobre el mundo, el amor y la vida", declara Caro Setton.

"Si la incubación es parte misma de lo creativo, el deseo de trabajar juntas, es muy añoso. Las canciones de Caro fueron el motor a partir del cual fuimos armando el texto. Un día, de pronto, como un Eureka, la madeja del ovillo se desató y apareció 24 de septiembre, casi casi primavera, una historia que a la vez alberga múltiples relatos en sí misma. Después de mucho ensayo, hoy sentimos que sobre el escenario aparecerá aquello que quisimos contar, felices de compartirlo", declara Silvia Kanter.



Ficha Artística y Técnica

Dramaturgia: Silvia Kanter y Caro Setton
Letra y Música: Caro Setton (Canción “Diálogo Interno”, en co/autoría con Juani Spolidoro)
Intérprete: Caro Setton
Dirección: Silvia Kanter
Asistente de Dirección: Gloria Arscott
Coreografía: Malena Bernardi
Coach Vocal: Dalila Real
Realización de Pistas: Juani Spolidoro
Diseño de Escenografía: Gerardo Porión
Realización de Escenografía: Gerardo Porión y Facundo Guerreschi
Realización de Objetos: Giancarlo Scrocco
Maquillaje y Peinado: Cholu Makeup
Diseño de Luces: Matías Canony y Mario Gómez
Operador de Sonido: Nahuel Graffigna
Operador de Luces: Carlos Rivadero
Fotografía: Matías Astorga
Diseño Gráfico: Lía Parsons
PE: Ariela Mancke


Sobre Caro Setton: Es Actriz, Cantante, Licenciada en Psicología (UBA) y Terapeuta Corporal. Comenzó su formación artística de muy pequeña, con Hugo Midón (Centro de Formación Actoral “Río Plateado”) y Raúl Torriccela (lenguaje musical, percusión y teclado), para luego perfeccionarse en UNA. En el terreno de la actuación, se formó con maestros tales como: Nora Moseinco, Julio Chávez, Claudio Tolcachir, Ricardo Bartis, Lorena Vega, Augusto Fernandes, Heidi Steinhardt, Silvia Kanter y Patricia Sadi; en danza con Ricky Pashkus , Gabi Goldberg, Marta Monteagudo, Ana Frenkel, Carlos Casella, Gerardo Litvak y Anita Gutiérrez; en canto con Dalila Real, Ignacio Gómez y Mariano Moruja; en piano con Gabriela Bernasconi y Juan del Barrio; en clown y comedia del arte con Guillermo Angelelli, Gabriel Chamé Buendía, Raquel Sokolowics, Toto Castiñeiras, Marcelo Savignone y Mabel Salerno (entre otros).

Sobre Silvia Kanter: Es Autora, Directora (especializada en comicidad), Actriz, Maestra de Teatro Cómico, Tarotista y Astróloga. Desde el año 1986, hasta la actualidad, se dedica exclusivamente a la investigación de la comicidad en el quehacer teatral. Fundó, junto a Nora Mercado, el dúo “Caladas y Coloradas” con el cual realizaron una prestigiosa trayectoria a lo largo de quince años ininterrumpidos de trabajo. Por su labor en el marco del dúo, recibe el Premio Neptuno del Arte en “Revelación Femenina en Humor” y por el espectáculo “Caladas y Coloradas”, el mismo galardón en “Mejor Espectáculo de Humor” (Año 1991).

miércoles, 3 de julio de 2019

CLEOPATRA EN LA VISIÓN DE SHAKESPEARE


Por segundo año Silguero mantiene en cartel la adaptación de un clásico isabelino

Fuimos a ver Cleopatra en la puesta dirigida por Marcelo Silguero, en el Auditorio Losada y destacamos, junto a la actuación del elenco, la escenografía y vestuario. Siempre es bueno encontrarse en Buenos Aires con obras de William Shakespeare que no tan habituales como otras. Cleopatra está hace dos años en cartel y es un buen entretenimiento teatral para disfrutar.


Gacetilla de Prensa:

Hablar de Cleopatra, es hablar de la última reina del antiguo Egipto. Una de las mujeres más apasionadas y crueles de la historia universal. Es hablar del amor y el odio, es hablar de los caprichos y deseos del mal y el bien, es hablar de la cordura y la locura, de la decisión de vivir cada minuto al límite de la vida. Es hablar de estados anímicos, con deseos de poder y gloria desbordada, todo eso y mucho más tienen un nombre: CLEOPATRA.
Al unirse Marco Antonio al amor de Cleopatra, la fuerza y la valentía que hacia reventar las hebillas del cualquier coraza en batalla, se ha transformado en un débil abanico que calma los ardores de una egipcia fogosa y ese hombre poderoso y valeroso que todos conocen, cae en la redes de una mujer que utiliza sus armas de seducción, no solo para llevarlo a la muerte irremediable, sino llegar hasta el punto de abandonar a Roma para ir tras ella y dejarlo todo por su amor.
Cada día que pasa, el ambiente en Alejandría se hace más ostentoso y lujurioso, el derroche del alcohol y la prostitución se hace más presente y decadente, sin darse cuenta que sus días están contados. Marco Antonio no atiende los asuntos de Roma y el enemigo avanza. Los soldados romanos desertan en masa, quedando solo con él un pequeño grupo de fieles amigos dispuestos a compartir su inevitable destino, la caída y muerte de su bien amado: Marco Antonio. Día nefasto en que vio a esa mujer y su destino quedo sellado por la fatalidad. No hay vuelta atrás. El destino de Roma esta dado al igual que el de Egipto, ante la eminente caída de Cleopatra. Octavio le manifiesta su voluntad de que vaya a Roma, lo cual ella rechaza al sentir que solo alargara su muerte y la presentara como un trofeo de guerra. Ante tal situación, ella decide darse muerte mediante la mordida venenosa de una áspid o quizás con unos de sus propios venenos que ella misma sabía hacer, eso quedará en el imaginario del espectador. Pero lo que si resulta una victoria póstuma a su muerte, es el hecho de que Marco Antonio se infringe la muerte al enterarse de su fallecimiento, lo cual le imprime un sello de amor fatal.
Una relación autodestructiva, pero llena de ímpetu como solo dos amantes enloquecidos saben hacer. Dos grandes de la historia que supieron hacerlo y dejarlo como huella imborrable de un destino marcado por los dioses. Una mujer que vivió entre la razón y la locura entre la derrota y la victoria, entre la vida y la muerte. Esa Fue Cleopatra, una mujer irrepetible.
¨Mientras el puñal tenga filo, la droga tenga poder o el áspid aguijón, yo he de ser libre…”

Auspicia este Espectáculo. Embajada de Egipto.


Ficha técnico artística



sábado, 16 de marzo de 2019

La boya, nueva película de Fernando Spiner

La actualidad del cine independiente 

Escribe: 
Fernando González Oubiña



Es grato pensar que aún existe el cine independiente y más grato todavía participar de la querida ceremonia cinematográfica en la espléndida sala del Malba, con imagen y sonido en un nivel de excelencia. Allí se continúa celebrando este ritual de amigos, que retrata la amistad, y en el Bosque de Villa Gesell, en múltiples salas y seguramente también en muchos festivales. Hay que agradecer a Fernando Spiner por esta película, por sumar este entrañable paisaje íntimo a la historia de nuestra cinematografía, en lo personal agradezco su gentil invitación y volver a vernos luego de veintiocho años, los que me separan de mi primera experiencia en televisión bajo su dirección.


El espectador de La boya se someterá a la belleza visual, a la poesía y a la traducción de este lenguaje que proviene de los orígenes de la humanidad a un soporte de imágenes en movimiento, este prolijo trasvasamiento no es aleatorio porque esta película es en sí misma poesía, además de una historia real apenas ficcionada, con datos de una problemática muy puntual que atañe a los que deciden vivir lejos del lugar que les pertenece, el desarraigo y la culpa por la seducción de la metrópolis, el que retorna y reencuentra una y otra vez historias de los que jamás se fueron. También de aquellos que hicieron el camino inverso y su ermita es la proximidad del bosque desde donde se accede a la costa. No es un país lejano donde se reencuentran estas almas, es Villa Gesell, pero la visión de Fernando Spiner nos incluye, percibimos la dualidad de sus sentimientos, contagia su necesidad de retorno, no se puede ser indiferente a La boya, porque se cumple el premeditado hechizo en toda su extensión, la película nos hace parte de su trama.

Todas las dificultades narrativas que puede plantear un documental están largamente sorteadas por el afecto. La estructura ficcional es casi imperceptible por el abordaje del tema planteado: La historia de dos amigos de toda la vida, Aníbal el poeta y Fernando, el cineasta, desplegando un juego de vínculos e historias que desde lo más personal se abren a lo universal. Spiner plantea el mar como un organismo y un destino, lo humaniza y lo filma de un modo impactante, especial mención en este punto para la pericia y maestría del camarógrafo acuático, logrando planos épicos y demostrando una total comunión con la estética de Spiner. Impecable trabajo la música original de Natalia Spiner, indivisible de la trama, realzadora de las imágenes, puro sentimiento. Los particulares testimonios compendiados bajo un barniz casi periodístico de Ricardo Roux, Guillermo Saccomanno, Juan Forn y Pablo Mainetti encuentran un cálido interlocutor en el poeta protagónico. Se suman acertadamente las voces de Daniel Fanego, Analía Couceyro y  Sergio Lerer, completando con excelentes recursos actorales este documental.



El conmovedor homenaje a un amigo, el ritual de nadar hasta ese punto demarcado en brazadas, la inclusión y el descubrimiento de la poesía de su propio padre, Lito Spiner, dueño de una farmacia emblemática de la villa, quien deja un mandato a Aníbal Zaldívar: liberar una boya antigua de su destino de objeto curioso para devolverla a su hábitat, el mar. Luego las entrevistas a célebres e ignotos personajes en la atmósfera marítima, la intimidad del taller literario de Zaldívar, la historia personal de Spiner donde una carta retornada a su remitente es un inusitado nudo de emoción, vemos a Fernando abrazado a ese significante recuerdo que flota y luego desaparece, todo eso conforma La boya y es una película que enriquece a quien la ve, sin duda. Es menester dejarse llevar por su encanto, estamos invitados a esa intimidad, somos exonerados los espectadores del oprobio de fisgonear, allí está Spiner en carne viva y ofreciendo un producto que sabe que no es comercial, que no quiere serlo y sin la difusión de los tanques venidos del norte. No hay artificio, hay corazón.

Dentro del esquema formal del documental o biopic, hay aportes de marcada individualidad, el director utiliza recursos narrativos de la ficción que es un lenguaje que maneja con precisión, sin lesionar lo vivo y repentista del género que abraza; se aprecia un marcado ejercicio de virtuosismo en los encuadres, especialmente las tomas desde un determinado punto de la escollera que dan idea de paso del tiempo mediante un fundido encadenado preciso, la playa desierta del invierno se torna en bullicio veraniego. Hay también una prolijidad cardinal en el registro de las cuatro estaciones del balneario con sus humores y su particular impronta. De igual modo la secuencia introductoria es una acción continua donde se acelera la velocidad de reproducción, otro recurso humilde que bien usado comprueba su eficacia, en pocos minutos recorremos paisajes que desde la urbe se convierten en playa, alcanzando ese límite definitivo que es la recta costa geselina, pero esta película irá aún más allá, las escenas captadas por medio de drone exhiben la cualidad torpe del humano en el agua, ¿Qué pensarán los peces de las personas que nadan? Me pregunté en ese punto de la proyección… Esas tomas aéreas dinamizan el relato visual en momentos claves de la trama documental. También destaco la épica secuencia del ritual de nado en medio de una tormenta eléctrica, que despertó comentarios y cuchicheos en la platea, y la incomodidad manifestada en los cuerpos de los espectadores. Los planos subjetivos son de un particular interés ya que Spiner elige la poesía nuevamente, observa dentro del mar y metaforiza sus pensamientos, logra convertirlos en material visual.



El guión literario y el guión técnico no se perciben en esta pieza, no hay manera de discernir esos datos formales, al final de la proyección, en descontracturada charla con los asistentes, Spiner despeja mis dudas con un sinceramiento sorprendente: el armado de este guion se dio casi en su totalidad en post producción. Cualquier cineasta esquivaría esta clase de sinceridad, los realizadores menos esclarecidos suelen ser pudorosos con sus métodos; una vez más y fuera de cuadro Fernando exhibe su gallardo plumaje de teórico de las imágenes desde el llano de la verdad. La boya es su virtuoso ejercicio de veracidad, dando lugar a un montaje conceptual que ocurre en la mente del espectador. Recomiendo gratamente ver y dejarse llevar desde lo privado a lo universal por esta singularmente hermosa película.



Tráiler oficial: La boya:






SINOPSIS

Fernando viaja al pueblo frente al mar donde pasó su adolescencia para cumplir un ritual que comparte con Aníbal, periodista y poeta: nadar hasta una boya. Pero este año Fernando tiene un plan adicional: hacer un documental sobre Aníbal y su relación con la poesía y el mar.
Al indagar en la vida de su amigo, Fernando investiga su propio pasado; ya que Aníbal tuvo una fuerte amistad con su padre, Lito.
Antes de morir, Lito le encargó a Aníbal que soltara en el mar una antigua boya.
A través de las cuatro estaciones, la boya une a los amigos, pero a la vez representa para Fernando un enigma familiar. 

 FICHA TÉCNICA:

- Título original – LA BOYA
- Título internacional (en inglés) – THE BUOY
- Director – FERNANDO SPINER
- Guion – FERNANDO SPINER, ANIBAL ZALDIVAR Y PABLO DE SANTIS
- Fotografía/Imagen – CLAUDIO BEIZA
- Edición/Montaje – ALEJANDRO PARYSOW
- Dirección de Arte – JUAN MARIO ROUST
- Diseño de sonido – SEBASTIAN GONZALEZ
- Música – NATALIA SPINER
- Productor/es – MAGDALENA SCHAVELZON – FERNANDO SPINER
- Compañía/s Productora/s MAGDALENA SCHAVELZON – BOYA FILMS S.A.
- País/es - ARGENTINA
- Duración en minutos 90
- Idioma/s hablado/s – ESPAÑOL - IDISH


Reparto - Entrevistados

ANIBAL ZALDIVAR
RICARDO ROUX
PABLO MAINETTI
JUAN FORN
GUILLERMO SACOMMANNO

PALABRAS DEL DIRECTOR

Pocas veces en mi vida he tenido entre mis manos una verdad tan potente como me ha sucedido con "La Boya".
Esta es mi propia historia. La de mis antepasados y su épico escape de Ucrania, la inmortal presencia de mi padre que se transformó en poeta siendo un hombre mayor, y la de mi gran amigo que se quedó en el pueblo de nuestra adolescencia sobre el mar.
Todo esto me ha atravesado con una potencia conmovedora que me ha empujado a ahondar en este universo tan especial.
Haber tenido el privilegio de hacer esta película fue para mí un acto sanador.


SOBRE EL DIRECTOR

Fernando Spiner es egresado del Centro Sperimentale Di Cinematografía de Cinecitta, Roma, Italia, donde fue alumno de Gianni Amelio, Furio Scarpelli, Carlo Di Palma, Giuseppe De Santis y Roberto Perpignani.
Dirigió los cortometrajes "Testigos en Cadena", "Esercizio per macchina da presa su carrello continuo", "Istruzioni per John Howell", "Balada para un Kaiser Carabela" (Con Luis Alberto Spinetta), y "Regimiento 7 regresa a casa" por los que obtuvo numerosos premios.
Formó parte de la vanguardia del video de fines de los años ‘80 con su larga duración "Ciudad de Pobres Corazones" con Fito Paez.
Para la televisión dirigió “Zona de Riesgo”, "Poliladron" y “Bajamar, la costa del silencio” entre otros, por los que fue Premio Konex como mejor director de la década del 90.
Su primer largometraje “La Sonámbula” de 1998, escrito junto a Ricardo Piglia y Fabian Bielinsky, tuvo su premier mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), fue parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y ganó premios en La Habana, Toulouse, y Nantes entre otros Festivales.
Su último film, “Aballay, el hombre sin miedo”, Western Gauchesco basado en el cuento "Aballay" de Antonio Di Benedetto, obtuvo 11 premios Internacionales, 3 Premios Cóndor de la Asociación de Cronistas Cinematográficos, 8 "Premios Sur" de la Academia de Cine Argentino, y fue seleccionada por Argentina para los premios Oscar como mejor film extranjero.
Fue profesor en la carrera de Comunicación Social de la UBA y en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica.
En 2013 y 2014 fue Director Artístico del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
En 2015 recibe por su trayectoria el "Premio Italia Nel Mondo” otorgado por el Gobierno Italiano.
Dirigió junto a Ana Piterbarg la serie “Los 7 Locos y Los Lanzallamas” sobre las novelas de Roberto Arlt, adaptadas por Ricardo Piglia.
Actualmente está rodando su nueva película "El Ultimo Inmortal" con guion de Pablo de Santis.