lunes, 16 de octubre de 2017

ABANDONADOS EN FLORENCIO SÁNCHEZ

UNA OBRA CON AUTOR VELADO




ESCRIBE:
FERNANDO GONZÁLEZ OUBIÑA

Comienzo con un poco de historia: Florencio Sánchez (1875-1910) es, entre otras cosas, un dramaturgo que integra junto con Roberto J. Payró y Gregorio de Laferrère, el trío que hizo evolucionar el teatro rioplatense a comienzos del siglo XX. Renovación temática ocasionada por llevar a escena por vez primera una sensación de cotidianeidad y la realidad social desde un lirismo e ironía muy particulares; también se incorporan a esos revolucionarios formas regionales de habla, modismos y clichés de moda, todo configura una valiosísima pintura de una época pasada y brillante para la teatralidad de esta parte del mundo.

Sánchez alternó su vida entre Montevideo, Buenos Aires, La Plata y Rosario, y en estas ciudades desarrolló, entre otras muchas cosas, una intensa labor periodística. Sirvió en la guerra civil en Uruguay en las Filas de Aparicio Saravia, mantuvo contacto con intelectuales, como el editor Orsini Bertani o Eduardo Acevedo Díaz, considerado el iniciador de la novela nacional uruguaya. Florencio Sánchez fue desertor debido a su desencanto hacia las posturas políticas tradicionales y se exilió en Brasil, todo esto está reflejado en Cartas de un flojo”; luego deviene en una activa militancia en el anarquismo. Fue impulsor del periódico La República” primer diario anarquista de Uruguay y fundador de “La Época”.

Crea un elenco “filodramático”, junto con Edmundo Bianchi y Eulogio Peyrot, encarando una temática política muy definida. Se desempeñó como bibliotecario en la Biblioteca Obrera. Multifacético y aún prófugo de la policía, dictó numerosas conferencias y protagonizó escándalos: uno curioso con el dueño deLa República” (Diario Uruguayo), quien logra hacer bajar de cartel su obra “La gente honesta” usando la fuerza policial. Florencio es perseguido y apaleado en plena calle, mientras los ejemplares de “La Época “, con el texto de la obra prohibida, se venden velozmente, tanto que se sancionó una ley de censura para hacerlos dejar de circular.



En Rosario fue secretario de redacción de “La República” (Publicación homónima Argentina), dirigida por Lisandro de la Torre. Al instalarse en La Plata trabajó en la Oficina de identificación antropométrica, fundada por Juan Vucetich. Prolífico creador, murió a los 35 años en Milán, Italia, un siete de noviembre y la fecha de su muerte es el día del Canillita, por su también célebre pieza teatral protagonizada por un vendedor de diarios con piernas (canillas) muy flacas. Repatriados sus restos mortales descansan en el Panteón Nacional de la República Oriental del Uruguay.

Ahora, luego de esta introducción que considero necesaria y apropiada, continuemos con la crítica teatral a la obra que nos convoca. Asistimos a la función de prensa de la obra: Abandonemos toda esperanza de Alfredo Martín, el programa aclara: “A partir de la obra En Familia de Florencio Sánchez…”. Ya estamos con esta mención, ante una de las obras más representativas del autor uruguayo, con una temática que Sánchez aborda en varias de sus textos desde distintos puntos de vista: la debacle económica y la ausencia de valores morales que estas pérdidas materiales conllevan. La obra, la original, la estrenada en 1905, continúa aún hoy teniendo vigencia acaso porque las crisis de familia no han perdido actualidad y porque, en esta parte del mundo, tampoco han dejado de estar de moda las cíclicas crisis económicas. El hecho que en el final la pieza pondere, de manera moralizante, un principio básico de la conducta humana: el de la justicia, aportaría un final feliz a este drama. Pero no hay felicidad posible.



El desarrollo, o llamémosle “enriquecimiento”, del texto original, copiando el estilo de Sánchez para incorporar a la dinámica de la obra al personaje de la sirvienta que el original enuncia, el imaginar un cafiolo que irrumpe en escena para prostituir a la hija mayor y rondar la idea que la menor es la que sigue, y dos o tres pequeños chispazos de imaginación, como que Emilia, la menor de las mujeres, aspira a estrella de la radiofonía, a mi modesto criterio no alcanzarían para agenciarse la autoría de la pieza y el re-titulado, algo a lo que parece guiarnos el director Alfredo Martín con su ambiguo texto del programa, ya citado. La figura correcta se llama, desde siempre: Adaptación, hasta incluso podría denominarse: versión libre.

Siendo todo esto un despropósito en sí mismo, agreguemos el hecho de perderse la oportunidad de transitar cabalmente un clásico rioplatense, la posibilidad de adicionar a cualquier currículum el célebre nombre de Florencio Sánchez y el título emblemático: “En Familia”. Realmente una desafortunada forma de encarar la aventura de recrear ese universo perteneciente a Sánchez, máxime cuando el noventa por ciento de las palabras del montevideano son pronunciadas en escena, cuando incluso se respeta la temporalidad de la pieza y se escogen formas y maneras que no producen ruptura alguna capaces de soportar la idea de renovación de un texto desde la estética o el contenido.

(Nota de Héctor Alvarez Castillo, Director del Arte en Baires: Durante más de una semana hemos consultado sin suerte a Argentores sobre este tema, sólo obteniendo respuestas faltas de seriedad que esquivaron la cuestión planteada de cómo está inscripta la obra que, bien lo explica Fernando González Oubiña, no es más que una versión o adaptación del clásico rioplatense En familia, de Florencio Sánchez. Ante esta negativa por parte de la Institución que, justamente, debe velar por los derechos autorales, no podemos pronunciarnos cabalmente sobre las intenciones de atribución o no de la autoría de la obra.)

Dicho esto, hay aspectos exclusivamente interpretativos valorables en la sensibilidad de Mariano Falcón, quien encarna al vago y neurasténico Eduardo, en la acertada composición de Lorena Szekely, que es la sirvienta Asunción, y sobre todo en María Fernanda Iglesias con su sensible y ajustadísima interpretación de Delfina, la esposa del hijo estafado por su padre, más un correcto vestuario que hacen disfrutar el evento teatral más allá de las otras cuestiones desafortunadas.



Comparto finalmente dos textos del original ignorados en esta propuesta:

MERCEDES (La madre): Lloro y lloraré toda mi vida. No tengo la menor esperanza. ¡Qué gran infamia!

DELFINA (Esposa del hijo mayor): ¿Yo?... ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelos. Y además, no podría hacer farsas. Creo, como ella, que no hay esperanzas de nada bueno.


Sinopsis de Prensa:

Una familia de clase media, cuyo padre es jugador, se desmorona. Los integrantes esperan la llegada del hijo, a quien hace tiempo que no ven. Todos tratan de disimular su degradación frente al recién llegado, pero no tienen que comer. El hijo, ya enterado, decide hacerse cargo de la administración del hogar, pero la impostura y los engaños se naturalizan, mientras la miseria realiza su trabajo sucio.
Una propuesta con un lenguaje audaz, donde el humor se entrelaza con la ironía, donde lo terrible nos produce gracia y convoca a su vez, al pensamiento crítico, sobre las consecuencias de nuestros actos. Una familia que es metáfora de nuestro tiempo, donde nada importa en pos de reproducir el mandato consumista y de la eterna apariencia. Emerge una nueva clase social, donde los estafadores y los estafados se reproducen al infinito. Así, la decadencia de este grupo familiar refleja la crisis de una sociedad, que se derrumba sin retorno posible.
"Florencio Sánchez instala una serie de núcleos dramáticos y una interrogación de alcance existencialista. Construye personajes y situaciones que hacen a nuestro ser nacional, y a la vez lo trascienden. A partir de su obra, aparecen preguntas que identifican y mueven a nuestra sociedad, con lúcida mordacidad. En este caso particular, el pilar de una familia se desmorona. Un sálvese quien pueda, que disuelve la solidaridad y la confianza. Aparecen la estafa y la utilización del otro. Todo esto hilvanado, a la vez, con un humor fino, audaz y por momentos cáustico", comenta Alfredo Martín.



Ficha técnico-artística:

Alfredo Martín


Duración: 90 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos

ANDAMIO ´90
Paraná 660 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 4373-5670
Web: http://www.andamio90.org
Entrada: $ 200,00 / $ 150,00 - Domingo - 20:00 hs - Hasta el 26/11/2017 

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